viernes, 22 de agosto de 2014

Conflicto en Gaza: actos antisemitas (judeófobos) en el mundo.


Itongadol.- Ataque y amenazas a judíos. Debido a que colocó una bandera de Israel junto a una de los Estados Unidos, Benny Fischer, propietario de un restaurante en Potomac, ciudad del estado de Maryland, Estados Unidos, fue amenazado de muerte telefónicamente en dos oportunidades: “Saca la bandera, jodido judío. Los judíos son basura… vamos a matar a todos los judíos, incluyéndote a ti”. Después de la segunda llamada, Fischer realizó la correspondiente denuncia policial.

Ana Sjorgen, una mujer sueca de origen judío de unos 40 años de edad fue atacada días en Gostende, un suburbio de la ciudad de Upsala, en el centro de Suecia, por un grupo de patoteros musulmanes, por llevar una cadena con un Maguen David (Estrella de David) en su cuello. Primero una niña musulmana la insulto y escupió, y como ella reaccionó le tiraron un objeto contundente contra su rostro, y cayó al suelo. Un guardia de seguridad, musulmán también, fue quien la traslado a un hospital, adonde llegó herida en todas las partes de su cuerpo, especialmente en el rostro, presentando serias lesiones en la mandíbula y los ojos hinchados por los golpes. De acuerdo a lo que contó, cuando la niña la insulto y salivo había en el lugar unas diez personas que llevaban jighabas o chales con los colores de Palestina, que declararon que Sjorgen resbaló y se cayó en la callé y también que cuando la llevaban al hospital uno de los agresores la “cállate o te mataremos”, por lo que tiene miedo de hacer la denuncia policial.
Fabulación antisionista. "ISIS tiene nada que ver con el Islam. Es parte de un plan de los sionistas que están tratando deliberadamente de ensuciar el nombre del Islam", escribió en su cuenta de Twitter Yasmina Haifi, una jefa de proyecto para el Centro de Seguridad Cibernética dependiente del ministerio de Justicia de Holanda. Si bien poco después retiró el mensaje, el ministro de Justicia holandés, Ivo Opstelten anunció que se la había sancionado separándola del cargo. El ISIS (Estado Islámico de Irak y el Levante) es el autoproclamado califato instaurado por insurgentes sumitas en un amplio territorio de Irak.
Boicot antiisraelí: Miedo empresarial. Debido a que se efectuaba una manifestación propalestina que propulsaba el boicot a los productos israelíes, en la zona de Holborn, Londres, en la cercanía de la sucursal de la cadenaSainsbury, el gerente de la misma ordenó sacar de la góndola respectiva todos los productos Kosher. Debido a que se subió a Twitter la foto de la góndola vacía, el hecho tuvo amplia difusión y se supo que muchos de los productos retirados no eran de procedencia israelí, sino elaborados en Polonia y la propia Gran Bretaña.
Campaña anti israelí en Turquía. El Milat Targeted, diario progubernamental de Turquía se hizo eco de los planteos den una campaña los medios sociales desde el‪#israilaskeriistemiyoruz hashtag (No queremos soldados israelíes). El Milat publicó que los judíos que tengan doble nacionalidad: turca e israelí , en especial aquellos que sirvieron en el ejército israelí, tienen las “manos manchadas de sangre” debido al accionar de Israel contra el Hamas, y que por lo tanto no pueden vivir o permanecer en Turquía. 
La página web del mismo nombre invita a los ciudadanos de Turquía a firmar una petición, y enviarla al Parlamento, a fin de revocar la ciudadanía de cualquier persona de Turquía que forme parte del ejército israelí por motivos de asesinato premeditado cometido en la Franja de Gaza.
Caricaturas antisemitas. Un fotomontaje del primer ministro de Israel, Biniamin Netanyahu, en la que puede vérselo como un vampiro que asesina a niños palestinos para beberse su sangre fue publicado en el periódico “Miswar”, qué se edita en Toronto, Canadá y que cuyo director es miembro del directorio de “Casa Palestina”. Miswar está dedicado a la comunidad árabe y palestina de Canadá, donde se distribuye gratuitamente. En el fotomontaje, sobre la frente de Netanyahu dibujaron una Maguen David, mientras que el rostro de Netanyahu irradia maldad, sus ojos buscan presas, su boca está totalmente abierta y gotea sangre de sus colmillos y a su frente se encuentra una beba palestina herida, sangrando y llorando; y como epígrafe escribieron: “Él no puede conformarse con lo que hay, Salven a los niños de Palestina”.

En Rosario, Santa Fe, Argentina, un abogado local denunció al INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) al caricaturista que con el seudónimo “Dachi” publicó en el diario La Capital de Rosario una viñeta con la caricatura de un hombre con lágrimas en los ojos, una nariz ganchuda desproporcionada, y vestido con una kipá negra en la cabeza; y que mientras el hombre dice : "Da pena y vergüenza tener que conjugar “sionismo”, un verbo totalmente irregular: Yo he sufrido, tú me has matado, Él te ha apoyado… y ahora… nosotros ocupamos, nosotros matamos…Vosotros sufrís, vosotros morís… Ellos me apoyan, ellos miran para otro lado...” y la rata dice “El judío con memoria, no mata y quiere paz".

Grafitti antisemita. "Gaza merece más que tú malditos Judios", escribieron en un poste telefónico de uno de los barrios de Nueva York más poblados por judíos, la zona de Flatbush, en Brooklyn.
Ataque a una sinagoga. Un ladrillo fue arrojado por la ventana de la sinagoga Cockfosters & N Southgate, de la ciudad de Londres, Gran Bretaña.

miércoles, 20 de agosto de 2014

JORGE LUIS BORGES, el más universal de los escritores argentinos y uno de los "clásicos" que haya dejado el siglo XX: su poesía LOS DONES.









Los dones

 
Jorge Luis Borges

Nadie rebaje a lágrima o reproche 
esta declaración de la maestría 
de Dios, que con magnífica ironía 
me dio a la vez los libros y la noche.

De esta ciudad de libros hizo dueños 
a unos ojos sin luz, que sólo pueden 
leer en las bibliotecas de los sueños 
los insensatos párrafos que ceden

las albas a su afán. En vano el día 
les prodiga sus libros infinitos, 
arduos como los arduos manuscritos 
que perecieron en Alejandría.

De hambre y de sed (narra una historia griega) 
muere un rey entre fuentes y jardines; 
yo fatigo sin rumbo los confines 
de esta alta y honda biblioteca ciega.

Enciclopedias, atlas, el Oriente 
y el Occidente, siglos, dinastías, 
símbolos, cosmos y cosmogonías 
brindan los muros, pero inútilmente.

Lento en mi sombra, la penumbra hueca 
exploro con el báculo indeciso, 
yo, que me figuraba el Paraíso 
bajo la especie de una biblioteca.

Algo, que ciertamente no se nombra 
con la palabra azar, rige estas cosas; 
otro ya recibió en otras borrosas 
tardes los muchos libros y la sombra.

Al errar por las lentas galerías 
suelo sentir con vago horror sagrado 
que soy el otro, el muerto, que habrá dado 
los mismos pasos en los mismos días.

¿Cuál de los dos escribe este poema 
de un yo plural y de una sola sombra? 
¿Qué importa la palabra que me nombra 
si es indiviso y uno el anatema?

Groussac o Borges, miro este querido 
mundo que se deforma y que se apaga 
en una pálida ceniza vaga 
que se parece al sueño y al olvido.

25 años sin Borges: 

Nadie rebaje a lágrima o reproche...

El 14 de junio de 1986, en la ciudad de Ginebra, fallecía el más universal de los escritores argentinos y uno de los "clásicos" que haya dejado el siglo XX. "Gaceta Mercantil" propone un recorrido borgeano.

Por Martín Ungaro

¿Qué decir de novedoso acerca de un mito tan caro para muchos argentinos y, por extensión, para los habitantes del Planeta Literatura? ¿En cuál de los Borges podemos hacer hincapié? Pese a la insidia de la pregunta y a la desconfianza que generan decenas de trabajos acerca del "objeto cultural Borges" y cientos de textos críticos sobre su obra, hay algunas respuestas posibles: Hablar del Borges más político, el de contradicciones determinantes. Del habitante de mundos de ficción. Del poeta que agradeció la "maestría" y la "ironía" de un dios en el que desconfiaba. Del que invirtió el adagio de León Tolstoi y resolvió pintar el mundo para pintar su aldea. Todos estos que mencionamos -y otros más que los límites de un artículo impiden incluir- son también Jorge Luis Borges, el más universal de los escritores argentinos que el 14 de junio de 1986 murió en Ginebra. Como San Martín, Sarmiento, Alberdi o Cortázar, lejos de su patria.

Si tomamos al personaje histórico, no podemos sino apuntar a uno de los mejores retratos que se hayan hecho. En "Borges, una biografía", el escritor Horacio Salas se ajusta a la etapa de formación y al entorno, es decir, al sujeto social formado por un ambiente. Esa trayectoria lleva al lector desde una saga borgeana hasta "eso que nadie puede definir: un argentino", en palabras de Jorge Luis. Y esa indefinición nacional es importante porque el escritor contradictorio -y a veces púdico- nunca se decidió entre ser "un europeo nacido en el exilio" o "un argentino antiguo, de raíz".

La genealogía. Salas elabora con la paciencia de un historiador las distintas etapas de formación, desde una relación de dependencia con "Madre" y "Padre", hasta la lealtad incondicional hacia personas que fueron cruzando su historia: su hermana Norah, los amigos de su padre Evaristo Carriego y Macedonio Fernández y, por supuesto, el inefable Bioy Casares. Esa trama de relaciones muestra a un Borges limitado por la dependencia sentimental y económica, acosado por las intrigas del amor (tema que muchos críticos ha eludido cuidadosamente o siquiera han tenido en cuenta) y sugestionado por aquello que no le pertenece como clase social.

Luego de trazar un minucioso árbol genealógico de Borges, que incluye rosistas, mitristas y partidarios de Justo José de Urquiza (parte de la masa fundadora de la argentinidad), Salas revisa esa extraña pasión del autor de "Ficciones" por los arrabales, la orilla, los cuchilleros y, por transferencia, la gauchesca, género al que muchos críticos atribuyen su clausura en manos del bardo ciego. Los viajes por Europa parecen ser la otra pata de la formación borgeana. El amor por Suiza -donde finalmente decidió ser inhumado-, la herencia de una abundante cultura británica y el desapego por el francés y por España tienen sus raíces familiares y establecen parte de lo que será más tarde el acervo de "Georgie".

La decadencia física de "Padre" (muere en la ceguera, como las últimas cinco generaciones de Borges) provocará un cambio fundamental en la vida del escritor: A pesar de haber alcanzado la fama literaria apenas con 30 años, los oscuros empleos burocráticos en bibliotecas municipales comenzaron a trazar otra etapa de su literatura. Por recomendación del padre de Bioy, Borges ingresó en la biblioteca municipal Miguel Cané, donde el trabajo de 15 personas era cumplido por 50. Esa ociosidad burocrática, si bien lo enfermó de angustia, le permitió comenzar a trazar parte de los mejores poemas y cuentos que se hayan escrito en la Argentina.

La literatura fantástica, con raíces spencerianas, una amplia lectura de Stevenson y la profunda cultura oriental con que contaba Borges crearon ese género ensayístico-ficcional que nutrió las "Historia Universal de la Infamia" e "Historia de la Eternidad", que junto con "Ficciones" forman parte de su más valiosa narrativa. Esa formación se completa con el cruce de culturas que propusieron las revistas argentinas difusoras de la erudición europea: desde su paso fundacional por "Proa", hasta su lugar periférico pero siempre esencial en la mítica "Sur" de Victoria Ocampo.

Un Borges político. Si bien hace 25 años ingresó en la "Historia de la eternidad", como le hubiese gustado decir a él, otros recordarán, ya con un poco menos de enojo, que fue un antiperonista visceral desde el día en que un funcionario de la primera presidencia de Juan Domingo Perón, con indudable ironía borgeana, lo trasladó de su puesto en la Cané al "Cuerpo de inspectores de aves". Un exabrupto que concluyó con su vindicación de la Revolución Libertadora y un almuerzo con Jorge Rafael Videla.

No obstante, su ideología no fue tan lineal, ya que en cierta etapa de su formación admiró a Rosas y al "populista" Hipólito Yrigoyen. El tiempo menguó su efusión y lo colocó en el Partido Conservador porque "es el único que no puede generar pasiones políticas", satirizó. El resto de su vida será la ironía, el odio al peronismo y al rosismo y su consagración a la ficción, la mejor manera de alejarse de la política.

Pero para ser ecuánimes, digamos que si la literatura argentina tiene el prestigio que tiene entre los intelectuales del mundo (más allá de ese grupo de académicos beodos que le entregó el Nobel de Literatura a Winston Churchill y no se lo entregó a él porque había recibido una distinción de Augusto Pinochet) se lo debemos, primero que todo, a su erudición, una de las más grandes del siglo pasado.
Al fin y al cabo, Borges pidió que la posteridad le perdonara sus errores políticos y le concediera la gloria a sus mejores textos. Y eso haremos, nos quedaremos con el Borges que pintó el universo para pintar su aldea, el más universal de los escritores argentinos. El bardo ciego que escribió uno de los poemas más hermosos de todos los tiempos en todas las lenguas, aquel que comienza con la estrofa "Nadie rebaje a lágrima o reproche/Esta declaración de la maestría/De Dios, que con magnífica ironía/Me dio a la vez los libros y la noche".
Martín Ungaro

fuente: http://www.gacetamercantil.com/notas/1848/25-a%C3%B1os-borges-nadie-rebaje-l%C3%A1grima-o-reproche.html


domingo, 17 de agosto de 2014

ARGENTINA: Mi derecho a la identidad



Por Hugo Roberto Ginzberg

El 2 de agosto depositamos en el mausoleo de los caídos en Monte Chingolo, del cementerio de Avellaneda, los restos de quien en vida fuera mi madre, Aída Leonora Bruschtein.
Mi vieja fue militante del PRT-ERP y tenía 24 años cuando la asesinaron. Estaba a cargo de un grupo de doce personas en la periferia de lo que fue el asalto al cuartel. Ella y seis más habían logrado pasar el cerco del Ejército, pero en vez de retirarse ella volvió a buscar a sus compañeros y no pudo volver a salir. La capturaron y asesinaron el día siguiente, 24 de diciembre de 1975, en la víspera de Navidad.
Dos meses antes, el 21 de octubre de 1975, ella y su compañero Adrián Saidon habían tenido un hijo, yo, Hugo Roberto Saidon. Estaban clandestinos, perseguidos por el gobierno de Isabel Perón y López Rega, y nunca lograron tramitar mi partida de nacimiento. Sin embargo, a riesgo de su propia vida, anotaron en los registros del hospital, con sus verdaderos nombres, que ellos dos eran los padres de ese bebé buscado y deseado.
Los días posteriores al asesinato de mi mamá, mi abuela Laura Bonaparte fue a pedir información y reclamar el cuerpo de su hija. Le respondieron que el cuerpo acribillado estaba bajo secreto de sumario y le ofrecieron una mano en un frasco de formol. Ella y su ex marido, mi abuelo Santiago Bruschtein, iniciaron un juicio por asesinato a las Fuerzas Armadas.
El 24 de marzo de 1976 fue asesinado mi papá, Adrián Saidon, su cuerpo continúa desaparecido.
Me adoptaron mis tíos Irene Bruschtein y Mario Ginzberg, que me anotaron como hijo propio. No había muchas otras opciones en medio de la persecución. Tuve así mi primera partida de nacimiento, en la que fui inscripto como Hugo Roberto Ginzberg. Pasamos un año y medio juntos como familia, con ellos y mi prima hermana Victoria Ginzberg, hasta que un grupo de tareas del Ejército allanó la casa donde vivíamos. Victoria tenía casi tres años; yo, dos. Presenciamos el secuestro y nos dejaron en la casa de unos vecinos. Irene tenía 21 años; Mario, 24, y creemos que fueron trasladados a Campo de Mayo. Continúan desaparecidos.
Mi abuelo Santiago Bruschtein, enfermo cardíaco, fue secuestrado de su casa en junio de 1976. La enfermera que lo cuidaba contó que los milicos le gritaban que “cómo un judío hijo de puta se atrevía a hacerle juicio al Ejército argentino”. Nunca nos entregaron el cuerpo. Muchos años después, aparecieron en algún archivo policial las fotos de un grupo de cadáveres incendiados en un predio de Cañuelas entre los cuales se reconoce la mitad del rostro de mi abuelo, preservado por la escarcha junto al cuerpo calcinado de una mujer con un avanzado embarazo.
Poco tiempo después fue secuestrado otro hermano de mi mamá, mi tío Víctor Bruschtein, junto a su compañera Jacinta Levi. Continúan desaparecidos.
En 1984, mi abuela Laura Bonaparte hizo la primera excavación en fosas comunes buscando identificar restos de desaparecidos, en el fondo del cementerio de Avellaneda, en una zona que era un basural y donde ella había investigado y sabía que estaban los cuerpos de aquella masacre. Hay una foto terrible, que fue tapa de la revista Life, y que en parte impulsó la conformación del Equipo Argentino de Antropología Forense.
Ese fondo del cementerio de Avellaneda se fue transformando con los años, primero con césped, después con un pequeño cantero. Mi abuela era una persona fuerte y alegre, trataba de no llorar delante de mí, excepto los 24 de diciembre, que era algo así como su día permitido de la mañana a la noche. Cuando vivíamos en Almagro se levantaba muy temprano para ir al mercado de flores que quedaba a unas cuadras, compraba dos docenas de claveles rojos, nos tomábamos el colectivo 24 y llegábamos al fondo del cementerio. En ese pedacito de césped íbamos dejando las flores para todos los compañeros y para mi vieja, nos sentábamos un rato y se acercaban siempre algunos vecinos del barrio a darle un beso y dejar también alguna flor. A veces, también alguien que había ido a visitar a sus seres queridos separaba una de su ramo y la acercaba al lugar donde los muertos no tenían derecho ni siquiera a un nombre.
Con los años y la tenacidad de algunos familiares, ese lugar se fue transformando. Hoy en ese baldío hay un mausoleo con un hermoso mural que rinde homenaje a los militantes asesinados. Los antropólogos hicieron su enorme y generoso trabajo identificando cada uno de los cuerpos mutilados y permitiendo que tengan al fin un lugar de descanso.
Los restos de mi mamá fueron identificados en parte con mi ADN. Pero cuando fui a realizar los trámites para poder llevarla al mausoleo, en el juzgado me contestaron que no podía porque no era el hijo, ya que mi DNI es el de Hugo Ginzberg. Mi tío Luis, el único familiar vivo de mi madre reconocido por el Estado, se ocupó de realizar los trámites.
En los ministerios tampoco me reconocen como hijo de Irene y Mario. Es razonable, primero porque es cierto y además porque mi expediente en la Conadi (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad) en el que solicito al Estado que interceda institucionalmente ante la Justicia para recuperar mi verdadera identidad lleva ya 18 años de iniciado. Por alguna razón que no termino de entender, hay compañeros funcionarios que hacen y han hecho un gran trabajo en la búsqueda y recuperación de identidad de mucha gente, pero que consideran que no es importante en el caso de mi historia particular. La Justicia, además, parece que necesitara años y años para resolver lo evidente.
Mi acta de nacimiento se hizo bajo el peor gobierno de la historia reciente argentina, en medio de una terrible persecución y aniquilamiento familiar. El acta de nacimiento de mis dos hijas, Franca y Carmela, en medio del mejor gobierno y la mayor libertad de la historia reciente argentina. Pero, hasta ahora, ninguno de los tres tenemos derecho a nuestra verdadera identidad.
Mis viejos arriesgaron sus vidas el 21 de octubre de 1975 en un hospital de Avellaneda, dejando registro con sus verdaderos nombres. También se merecen que su hijo y sus nietas sean reconocidos como tales.
Este agosto, antes de ir al cementerio charlamos con Franca, mi hija de cinco años, sobre el ADN, porque despedíamos a su abuela 38 años después. Ella dejó en el lugar señalado con nombre y apellido un clavel rojo antes de cerrar el nicho y afuera un ramo que también era para los demás compañeros. En algún momento vamos a volver a charlar sobre ADN con ella y también con Carmela, cuando los tres llevemos con orgullo los apellidos que nos pertenecen, será en poco tiempo o será en otros 38 años, pero será.
Memoria. Verdad. Justicia.

FUENTE: Página11.com-  Domingo, 17 de agosto de 2014

jueves, 14 de agosto de 2014

Haketía: dialecto del norte de Marruecos, Ceuta y Melilla, del idioma judeoespañol, de los judíos sefaradíes...

  1. Haketía
    Definiciones en la Web
    1. Haquetía es el particular dialecto del norte de Marruecos, incluidas las ciudades de Ceuta y Melilla, del idioma judeoespañol que hablan los judíos sefardíes de la zona, a veces conocida como Djudeo Spañol o Ladino Occidental. ...
      http://es.wikipedia.org/wiki/Haketia
Haquetía (en hebreo: חכיתייה , en árabe: حاكيتيا) es el particular dialecto del norte de Marruecos, incluidas las ciudades de Ceuta y Melilla, del idioma judeoespañol que hablan los judíos sefardíes de la zona, a veces conocida como Djudeo Spañol o Ladino Occidental. Las denominaciones y ortografías son vacilantes: haketía, haketilla, haquitía, jakitía, jaquetilla, haketiya, hakitiya. Su etimología es discutida: se ha pensado que deriva de haquito, apócope de Ishaquito, diminutivo de Ishac (Isaac), nombre muy usado entre los judíos de España. Sería, pues, el idioma de los haquitos, como se denominaba habitualmente a los miembros de la comunidad judía en Sefarad; pero no existen indicios que corroboren tal hipótesis. Por el contrario, existe otra interpretación más plausible que consiste en una raíz árabe y una terminación castellana derivada del verbo haka, حكى, que significa "decir, hablar, narrar",1 siendo esta opción más probable por lo directa de la misma.


Origen

Este dialecto posee un triple fundamento: el castizo (castellano antiguo del siglo XV), los hebraísmos y los arabismos utilizados en España y Portugal. Hay referencias de que elcastellano hablado por los judíos antes de la expulsión en España era diferente al que hablaban los cristianos. Los expulsados de la Península Ibérica en 1492 se fueron asentando, radicando y formando comunidades en diferentes lugares del norte de Marruecos:
 CasablancaTángerTetuánXauenArcilaAlcazarquivirLaracheCeuta y Melilla, y fueron añadiendo arabismos a la base hispanohebraica de ese dialecto, más los arabismos que ya se habían incorporado en España.

Pero previamente a la expulsión de los judíos de España ya había en Marruecos una población judía: los toshavim (residentes), cuya lengua era árabe o bereber, dependiendo de las regiones en que habitaban, y por supuesto el hebreo utilizado en las ceremonias religiosas. 
Con la llegada de los expulsados: los morashim, la población se fusionó y creció considerablemente, gracias a los aportes que ellos hicieron, en cuanto a sus conocimientos intelectuales, religiosos (especialmente en estudios talmúdicos, sus cuentos, refranes, romances, sus tradiciones culinarias, su literatura específica, sus tradiciones sefaradíes y su bagaje lingüístico, desconocido hasta ese momento por los toshabim. Los judíos del norte de Marruecos utilizaban la haquetía, la lengua a la que se aferraron y usaban para comunicarse con sus familiares, con sus amigos y vecinos, así como en sus relaciones comerciales con otros judíos. En cambio emplearon el árabe o bereber para entenderse con los moros (expresión aún utilizada en la actualidad para identificar a los musulmanes), quienes eran los habitantes originales de la región y que representaban la mayoría de la población, y con los judíos no sefardíes.

La utilización de varios idiomas a la perfección: el español, el hebreo, el árabe, el bereber y su haquetía, facilitó el establecimiento de un vínculo estrecho de los expulsados con el resto de los miembros de la sociedad a la que arribaron.

Entonación

Se dice que la haquetía tiene una entonación musical que algunos denominan “música del habla”, que la distingue por sobre cualquier otra lengua o forma de expresión oral. En ocasiones, para las actividades comerciales predomina el tono árabe y en otras, el tono rabínico que se utiliza en estudios talmúdicos y en la comunicación entre judíos. En este sentido, la haquetía tiene un ritmo que se marca por las subidas y bajadas de voz y también por la velocidad de las frases, que tiene relación directa con el alargamiento de las sílabas de cada una de las palabras empleadas. De esta forma también se observa una tendencia a curvas ascendentes en la entonación de la persona que la habla y, a veces, estos cambios se los relaciona con el modo interrogativo que tiende a expresarse, y con el sentido de lo que está diciendo.

Influencias modernas

La haquetía tiene la particularidad de que sus expresiones siempre se relacionan con imágenes de la vida cotidiana, la emoción y también la vehemencia. Por este motivo es que se observa continuamente el uso de bendiciones para expresar el afecto, amor, amistad, dirigidas a todas las personas muy queridas, pero también es frecuente el uso de una variedad de maldiciones (baldiciones), a veces humorísticas y otras no tanto.

A partir de fines del siglo XVIII, comenzó muy lentamente la emigración hacia América Latina. En ocasión de la guerra entre Marruecos y España en 1860, se produce la primera gran ola emigratoria que prosiguió con regularidad hasta 1914, víspera de la Primera Guerra Mundial. Se reanudó en 1918 hasta 1939 y luego en 1956 por la inestabilidad causada por las luchas por la independencia de Marruecos. 

Hubo un fenómeno importante a partir del año 1860 y es que se produjo una mayor hispanización de la haquetía, a tal punto que se perdió el sentido de hablar en un idioma diferente. En 1862, con la creación de la primera Alianza Israelita en Tetuán, que más tarde se instaló en casi todas las ciudades de Marruecos, y posteriormente en el siglo XX con la ocupación de Francia, se genera otro fenómeno similar en algunas ciudades, especialmente en Tánger y es que se comienza a dejar de usar la haquetía en las conversaciones sociales, comerciales y hasta en las familiares, para tomar el francés como idioma. Este proceso fue paulatino, a tal punto que poco a poco se fue abandonando la haquetía. Algunos comenzaron a considerarla como una forma de expresión de los iletrados, de los incultos, de los atrasados, como una lengua vulgar, lo que produjo fuertes barreras sociales entre los que sí la hablaban y los que negaban conocerla, aún sabiendo que es parte de su cultura, de su pasado.

¿Lengua en peligro?

Aunque algunos sostienen que hoy en día está en peligro de extinción, en las últimas décadas se evidencia en algunos países el estudio, uso y preservación de la haquetía deseando un “retorno” a este idioma como símbolo representativo de identidad. La haquetía fue esencialmente una lengua oral, lo que significa que hasta hace poco tiempo no había dejado documentación escrita. En la actualidad testimonian su interés por este dialecto muchos investigadores y filólogos. Para mencionar algunos: José Benoliel, que fue el precursor de este tipo de estudios y quien escribió el primer diccionario de haquetía, publicado en 1977 (50 años después de su fallecimiento), Manuel AlvarJacob HassanLarrea PalacínJosef Martínez RuizHaïm Vidal SéphihaAlegría Bendayan de BendelacAna BenarrochIsaac Benharroch y Yaakov Bentolila.

Algunos ejemplos del vocabulario

  • A lema'an Hashem Bbaruj Hu - ¡Por el amor de Dios!
  • 'Ada - Tradición, costumbre.
  • Adafina - Guiso judeomarroquí de carne, usualmente de vaca.
  • Adolo - A dónde.
  • Hadrear - Hablar, charlar.
  • Ain hara - Mal de ojo.
  • Aiwa - ¿Qué tal? ¿qué pasa? ¿entonces qué?
  • Hshuma o Eh-shuma - Vergüenza.
  • Alboronía o almoronía - Plato judeomarroquí hecho con berenjenas, cebollas y pollo.
  • Arián - Desnudo, pobre.
  • Así mos kedemos - Que siempre estemos bien como ahora.
  • Así kedes tu - Dios te cuide.
  • Äyana - Bicho de la familia de los saltamontes. Persona inquieta.
  • Azno - Burro. Tonto.
  • Awed - Otra vez.
  • Berajá se te haga - Que te aproveche. En el caso de comer, buen provecho.
  • Baadá - Primeramente.
  • Bienmesabe - Plato Montado, Pastel de merengue. Torta esponjosa dulce.
  • Boril - del esp. buril, pincho. Fastidio, fastidioso.
  • Caído de mazal, demudado del mazal, enfollinado del mazal, kefreado del mazal - Todos significan "mala suerte".
  • Qash'ear o qash'ar - Ver, mirar. Entender.
  • Castilla - España.
  • Chalao - Loco.
  • Charmila - Salsa escabeche.
  • Cocho - Guisado, cocho, cocinado.
  • Darbeado - Loco.
  • De las castas se traen las reinas - De tal palo, tal astilla.
  • Dembaĵo - Espíritu maligno.
  • Dichoso, desdichado - Con suerte, sin suerte.
  • Dulce lo vivas - Agradecimiento a quien te ofrece algo dulce. No es igual "Dulce lo vivas" que "Vivan los dulces"
  • Echar - Dormir.
  • El Dio te 'hadee de malos caminos - "Que Dios te proteja".
  • (El) Semitbaráj - Dios.
  • Endiamantado - Muy bueno.
  • Ensalada Cocha - Ensalada típica de pimientos asados rojos o verdes en salsa de tomate.
  • Entortarse - Cambiar de estado de ánimo para mal.
  • Esso no hamlea a nadie - A este no le gusta nadie.
  • Estar em Alef Bet - Estoy empezando.
  • Fetnear - Darse cuenta.
  • Ferazmal - Fuera del mal, dícese a alguien apreciado.
  • Fijjuelas - Hojuelas. Galletas típicas.
  • Guezerá - Calamidad.
  • Guezerá negra - Tragedia, una calamidad muy grande.
  • Gial - Guapo.
  • Golor - Olor.
  • Guo por ti se haga! - ¡Maldito!
  • Hacer kabod - Honrar.
  • Hamaka - Loco.
  • Jarduar, arrevolver - Mezclar, revolver, confundir.
  • Hazimazal - Sin suerte.
  • Hechos güenos se te hagan - Te pase todo lo bueno. Agradecimento al que te hace un favor
  • Qadear - Acabar. Terminar.
  • 'Halampear - Robar.
  • Qalek que... - Te dice que...
  • 'Hal-luf - Cerdo, en el sentido de gordo.
  • Janona - Narizota.
  • 'Hamor, - Burro, inútil.
  • Jará - Mierda.
  • 'Harbe - Trasto, objeto. Perol.
  • Jarrear - Heces, defecar (palabra tabú), hacer mierda.
  • Jammear - Pensar.
  • Halkeado - Muy cansado.
  • 'HoZmin - un excremento
  • Kefseada - Nada buena, aburrida (una fiesta), rota.
  • Kefsear - Dañar, malo.
  • Laister - Dios proteja.
  • Maklear - Comer.
  • Magrear - Acariciar con erotismo.
  • Refua - Curarse de una enfermedad
  • Manzía - Lástima.
  • Matenat Yadó - "Con lo que puedas colaborar".
  • Matté - Pene, palo, garrote.
  • Me telfei el camino - Me equivoqué de camino.
  • Me'ará - Cementerio.
  • Meherra - Avaro.
  • Mejorado para los tuyos - Buen deseo en una Simjá.
  • Mejorado ciento viente años - Que vivas hasta los ciento veinte años (como el Moshé Rabenu).
  • Meldar - Rezar, estudiar.
  • Mel-ok - Gafe, desgraciado, sin suerte.
  • Meollo - Cabeza, cerebro.
  • Meshear - Caminar, hacer caminar.
  • Mesheando en tiempo - Perdiendo el tiempo.
  • Meskin(a) - Pobre. !Pobrecito!
  • Me vaya capara por ti - Daría mi vida por ti
  • No (es) 'Hobá - No hace falta.
  • Nayamal - No haya mal.
  • No me da el meollo - No me da la cabeza (el cerebro).
  • ¡No sepamos del mal! - "¡Que estemos protegidos contra el mal!"
  • Onde se arremató el sol - Donde se pone el sol, en el fin del horizonte (queriendo decir "lejos").
  • Oriza - Guiso típico sabático que contiene trigo, carne, cabezas de ajos y papas o patatas.
  • Paitan - Cantor de cantos litúrgicos.
  • Paitnear - Cantar piyutim.
  • Pescado cocho - Pescado guisado a la manera marroquí.
  • Preto mazal - Mala suerte. Suerte negra.
  • Quebrar o cortar el taanit - Romper el ayuno.
  • Rabi Shimón! - Exclamación invocando el nombre del Santo Rabbi Shim'on!".
  • Ra'Hlear - Mudarse, irse.
  • Refuá shelemá - Que te cures.
  • Sajén(á) - Vecino. Gentil.
  • Safón, safonear - Pedo, peerse (tabú).
  • Se te kefsee el mazal - Tengas mala suerte.
  • Selkear - Transigir.
  • Shaäta - Lluvia muy fuerte.
  • Shaqor, Shaqorá - Persona prepotente.
  • Sharfo - Anciano.
  • Shel-lear - Beber, ponerse ciego.
  • Shenfearse - Sentir un miedo supersticioso ante algo lúgubre.
  • Shufear - Mirar.
  • Sote(a)(illo)(illa) - Tonto(a).
  • ¡Su boca en la 'Hojjera! - Que lo que diga vaya al wáter
  • Sua - Culo.
  • Tarnón - Tonto.
  • Tarsha - Bofetada.
  • Tre'ha - Paliza.
  • Trocado - Cambiado (término despectivo).
  • Xaxo - Vagina (tabú).
  • Beemet - Verdad.
  • Vive onde se arremató el sol - Vive muy lejos.
  • Ya que estás ai, kadmei y merkí - Ya que estás ahí, ayúdate.
  • Walu - Cero, nada.
  • Za'ama - Como si...
  • Zamel - Homosexual.
  • Zorear - Rezar en la tumba de un Zadik.

Véase también

Referencias

  1. Volver arriba Haketía: El Djudeo-Espagnol de la Afrika del Nord. Discurso de Yaakov Bentolila
http://es.wikipedia.org/wiki/Haquet%C3%ADa

miércoles, 13 de agosto de 2014

La mentira, la tregua y la paz en la concepción islámica – Por Gabriel Ben-Tasgal


El siguiente, es un artículo políticamente incorrecto. En especial, para los amantes del postulado (no demostrado aún) español-turco de la “Alianza de las Civilizaciones”. Sobre todo, para los que suponen que las voces moderadas, progresistas y racionalistas son, por lejos, las dominantes en el mundo musulmán (dichas voces son las mayoritarias pero no son las dominantes y menos en medio oriente). Particularmente, para los que anteponen la consecución de la paz (según la concepción judeocristiana) a las condiciones empíricas para alcanzarla. Y singularmente, para aquellos que no leen lo que los sabios musulmanes escriben (o directamente no leen ni les importan los hechos), no asimilan lo que los líderes fundamentalistas explican y para los que confunden y califican como supuestos arranques demagógicos (para satisfacer a la masa), a los profundos dogmas teológicos islámicos.
La Paz en el Islam
El Presidente Jimmy Carter se preparaba para su gran día. Junto a él, se estrecharían las manos el Presidente de Egipto Anwar El-Sadat y el Primer Ministro de Israel Menajem Beguin. El Acuerdo de Paz de Camp David (1977) había llegado a buen puerto. Al preparar su discurso, no tuvo problemas en basarse en el antiguo y en el nuevo testamento para explicar, en términos judeocristianos, que el pacto a firmar cristalizaba un acercamiento a la tan soñada “paz”, una señal del “fin de los días”. Para Isaías y el judaísmo, “el fin de los días” se refería a una paz entre las naciones, no sólo una, sino todas las naciones. La gente no tendría ya necesidad de armas y la naturaleza misma sufriría un cambio y entonces el reino de Dios gobernaría sobre la tierra. Se tratará de una paz total, un absoluto culminar para todo tipo de derramamiento de sangre. El Cristianismo muestra en el libro de Apocalipsis, “el fin de los días” cuando Satanás será destruido y entonces desaparecerá el poder de las tinieblas y el mal, y gobernará el amor. Para el judaísmo y el cristianismo la paz es un término absoluto.
Cuando el Presidente Carter les pidió a sus asesores que le busquen en el Corán una frase paralela, no lograron encontrar una sentencia con la fuerza moral y el valor universal que simbolice el momento. Simplemente, porque no existía tal sentencia. Al final, encontraron en la Sura 8, versículo 61, la tenue: “Pero si se inclinan a la paz (n.d.a: “los enemigos”), inclínate tú también, y confía en Dios: ¡en verdad, sólo Él todo lo oye, todo lo sabe!”. Por contradictorio que parezca (y lo es), encontraron un versículo para homenajear a la paz en una Sura que trata sobre la guerra y sobre el botín de guerra (Al-Anfal – El Botín).
En el Islam, la paz únicamente puede existir dentro del mismo mundo Islámico; hay paz sólo entre musulmanes. No importa lo que el occidental que no lee árabe piense o interprete. La paz sólo puede venir si el lado Islámico obtiene la victoria y si el Islam gobierna sobre otras religiones. “Alá envió a Mahoma con la religión verdadera para gobernar sobre todas las religiones” (se atrevió a citar del Corán y a la vez a denunciar el Papa Benedicto XVI en un discurso en Alemania en el 2006). El objetivo programático no es que todo el mundo se convierta al Islam sino que el mundo entero se someta a la autoridad y el dominio de esta religión. Entonces, se vivirá el “final de los días” (la “shaa” islámica). )Sura 9 versículo 33: “Él es quien ha encomendado a Su Enviado [Mahoma] la guía y la religión de la verdad, para que llegue a prevalecer sobre toda religión, aún a despecho de aquellos que atribuyen divinidad a otros junto con Dios).
En esta guerra, las otras civilizaciones disfrutan únicamente de períodos de “suspensión del fuego”. Las leyes islámicas son especialmente claras. Los judíos y los cristianos no tienen derechos a existir independiente pero si pueden hacerlo bajo las normas del Islam que les proporcionará un estatus de “Dhimmi” (monoteístas no musulmanes), por lo cual pueden ser “soportados” bajo un marco de reglas específicas.
Más aún, se percibe al mundo dividido en dos, una parte que está sometida en el presente al dominio del Islam y otra parte a someterse en un futuro. El mundo correcto es considerado Dar El-Islam (Casa del Islam), que es el lugar donde el Islam gobierna y el otro resto del mundo se denomina Dar El-Harb, la casa de la guerra. El Islam no lo llama la “Casa de los no-musulmanes”, sino que lo califica como la “casa de la guerra”. En el medio pueden estar los “Dhimmi”, a quienes se los soportará hasta que estén en condiciones de ser convertidos.
Si usted dialoga con una autoridad religiosa musulmana moderada en Chile, Colombia, México o Madrid, seguramente le explicará que se trata simplemente de una alegoría, que no se trata de una conquista física, citando interpretaciones que se oponen de plano a lo aquí expuesto. Si usted escucha o lee lo que explican las autoridades militares, políticas y religiosas de Al Qaeda, Hamás, Hezbollah los Hermanos Musulmanes o la Yihad Islámica no pondrá en duda que la concepción del “fin de los días” según el Islam es acorde a lo expuesto en los anteriores párrafos. Si usted se sorprende profundamente por la reacción del mundo musulmán ante las caricaturas de Mahoma en Dinamarca o se asombra que los países musulmanes exijan que la Conferencia de Durban II determine que insultar al Islam sea considerado como una violación a los Derechos Humanos… entonces, si todo esto lo desconcierta, le sugiero relea la concepción islámica hacia otras religiones expuesta unos párrafos atrás.
De hecho, los movimientos fundamentalistas modernos se potenciaron como una respuesta a la expansión de los valores y las conductas occidentales dentro de sus sociedades. Para ellos, es el momento del “Dar El-Harb” (la casa de la guerra) como una alternativa obligatoria ante la evidente amenaza que las sociedades musulmanas sean conquistadas por la cultura occidental. El Islam siempre estuvo presente, la amenaza de conquista de occidente potenció su virulencia. En Irán, la ruda política pro occidentalista del Shá Palhevi de Persia provocó una contrarrevolución liderada por los ayatollahs.
¿Significa esto que Israel nunca podrá llegar a una paz con los países musulmanes? Si cuando hablamos de paz nos referimos a la concepción judeocristiana del “fin de los días” la respuesta puede resultar muy pesimista.
Israel no llegará nunca a una paz con los países musulmanes. A menos que sucedan dos escenarios. Primero, deberíamos esperar que la religión deje de tener influencia sobre las decisiones goelopolíticas en los países musulmanes. Por el momento, la tendencia es justamente la opuesta. Países que imponen la “shaarya” en parte o en todo su territorio (como Somalia o Pakistán), o bien, regímenes que son amenazados por fuerzas que desean imponer la ley ortodoxa islámica (Egipto, Líbano, Arabia Saudita o Irak).
El segundo escenario, sería que Israel abandone su concepción de lo que significa la “Paz” y se conforme con una “tregua”. Una tregua que puede ser tan estable y estratégica como la firmada en Camp David entre Israel y Egipto (de hecho, Sadat habló claramente de hacer la “paz” y los fundamentalistas no se lo perdonaron). En 1993, Israel y la OLP firmaron un acuerdo (Oslo) al que Israel consideró como un proyecto de paz entre israelíes y palestinos. A los pocos meses (1994), Yasser Arafat explicaba en un discurso pronunciado en una mezquita de Johannesburgo donde pedía disculpas: “¿Creen ustedes que firmé algo con los judíos contrario a lo que dicen las reglas de nuestro Islam? No es así. He hecho exactamente lo que el profeta Mahoma hizo (una tregua que ya explicaremos)”.
Hay una sola verdad. Un proyecto programático. Se trata de la “victoria”. La única alternativa a la victoria es el cese de fuego o la tregua, en árabe, la “hudna”.
La Tregua en el Islam
El doctor Eyal Erlich, en su libro “Hudna (Tregua): Una aventura política” (Tel-Aviv, 2005), explica las razones por las cuales resulta imposible, en las circunstancias actuales, llegar a un acuerdo de paz con los palestinos. Por ejemplo, Israel no puede aceptar el regreso de los refugiados palestinos dentro del estado reconocido internacionalmente y los árabes exigen (incondicionalmente) el regreso de dichas personas dentro de los límites del estado hebreo.
Más aún, llegar a un acuerdo de “Paz” significaría que los dogmas del Islam pasen a un segundo plano o se modifiquen de raíz. Para el Islam, ningún territorio sometido al dominio islámico podrá alguna vez ser des-islamizado. Si el enemigo (no-musulmán) logra conquistar el territorio dominado antes por el Islam, éste se considerará siempre propiedad del Islam, hasta que pueda ser recuperado.
Sin embargo, agrega Erlich, se puede llegar a una tregua (hudna) en donde se dejen a un lado las acciones bélicas y, durante años, se pueda llegar a una normalización entre las partes.
Expliquemos brevemente el concepto de la “hudna” (tregua). En todo conflicto en donde hay una víctima humana, incluso si es por accidente, se acostumbra a imponer la “venganza de sangre”. La familia de la víctima debe vengar la sangre de su ser querido a través de matar a por lo menos un hermano de la familia del agresor. Para evitar este derramamiento de sangre, los lados suelen llegar, en primer término, a un cese de fuego por un tiempo determinado (hudna).
En un segundo paso, se llega a un fin del conflicto a través de un acuerdo de compensaciones. En cada zona geográfica actúa una comisión de “mediación” que está conformada por entre 7 a 10 hombres respetables de varias poblaciones de la zona. Al cometerse un crimen, la familia del agresor se dirige a la “comisión mediadora” que a su vez llega a los representantes de la familia agredida para pedirle una “hudna” de tres días. Casi siempre ésta es aceptada. Luego, se vuelven a reunir las partes para extender la “tregua” por varios meses.
En este caso, la familia del agresor suele entregar un 20% del valor de la compensación a la familia agredida. La palabra clave en este proceso es el “honor” de las partes. Al finalizar el proceso, se completa el pago de la compensación y la familia agredida marcha en procesión con la bandera blanca preparada por la familia agresora y así se sella el “fin del conflicto”.
El Profesor Iosef Guinat explica que aunque ésta explicación atañe al mundo musulmán, ya se han firmado “treguas” (hudna) entre musulmanes y no musulmanes. Saladino firmó una tregua con los cruzados en el siglo XII y los españoles firmaron otra con Marruecos en el siglo XIX.
En el año 2001, el entonces Primer Ministro israelí Ehud Barak le ofreció a Yasser Arafat firmar una declaración que ponía “punto final al conflicto entre palestinos e israelíes” (la bandera blanca de la hudna). Arafat rechazó de plano la oferta. La alternativa la observamos en la “Segunda Intifada de El-Aksa”.
Volviendo a Eyal Erlich, el autor de “Hudna” propone que Israel incluya el concepto de la “tregua” en todo acuerdo final con los palestinos. Israel debe proponer una solución honorífica que incluya una “compensación” por los sufrimientos del pueblo palestino. La palabra clave sigue siendo “honor”.
¿Qué motiva a un musulmán a aceptar una tregua y abandonar su Yihad (Guerra Santa) a la que está obligado por el propio Islam? Una alternativa, personificada en una visión racionalista o interpersonal diría que un individuo comprende que la política del “ojo por ojo” condena a la sociedad a una espiral de violencia irrefrenable que “no conduce a nada”. Otra opción, que lamentablemente está basada en los preceptos islámicos fundamenta la aceptación de una “Hudna” (tregua) cuando “un enemigo es demasiado duro y fuerte”. Cuando los políticos de occidente escuchan estas cosas rápidamente responden: “¿De qué me habla? Usted vive en la edad media. ¡Usted no entiende los mecanismos modernos de la política y la diplomacia!”.
Egipto aceptó firmar una “Hudna” con Israel simplemente porque las contiendas bélicas le demostraron que el enemigo era “demasiado duro y fuerte”. Existieron otras motivaciones pero una fundamental.
El paradigma de la “tregua” en el Islam… su funcionalidad en el marco de la Guerra Santa (Yihad) y su naturaleza puede observarse en el emblemático “Acuerdo de Hudaybiya” o “Hudna con la tribu de Kureish”.
La mentira en el Islam
Recordemos lo que dijo Yasser Arafat en la mezquita en Johannesburgo (1994): “¿Creen ustedes que firmé algo con los judíos contrario a lo que dicen las reglas de nuestro Islam? No es así. He hecho exactamente lo que el profeta Mahoma hizo”. Lo que hizo Mahoma es el “Acuerdo de Hudaybiya” o “Hudna con la tribu de Kureish”. A eso se refería, no a otra cosa.
Mahoma había nacido en la Meca y pertenecía a la tribu de Kureish. Los Kureish eran grandes comerciantes que protegían y “usufructuaban” el lugar santo de la Kaaba, que entonces servía como centro de culto pagano. Mahoma escapó de Meca y basó su poder desde la ciudad de Medina, en donde forjó la visión monoteísta del Islam. Su deseo era conquistar Meca y transformar a la Kaaba en un lugar de culto a “Alá”, el único dios.
En el año 628, Mahoma se encuentra en una posición bélica inferior frente a sus enemigos de la tribu de Kureish que dominaban Meca. No tenía ninguna posibilidad de vencer a los soldados de la Meca. Sin embargo, atacaba sin cesar los convoyes comerciales que partían o llegaban a Meca que, cabe recordar, era el principal centro comercial de la zona.
Mahoma optó entonces por utilizar una “tregua”. Le ofreció a la tribu de Kureish un pacto de 10 años (hay quienes afirman que se trataba de 6 años) por lo que los seguidores de Mahoma no atacarían a los comerciantes ni a las caravanas y, a cambio, los fieles musulmanes podrían rezar en Meca (Kaaba). Los comerciantes de Kureish, ávidos de calma y bienestar, aceptaron la tregua que fue firmada en un poblado cercano llamado Hudaybiya.
En el año 630, dos años después de haber firmado el acuerdo, Mahoma logró reunir a 10.000 solados, se alzó contra la Meca y la conquistó. Mahoma encontró alguna excusa para romper la tregua, una excusa sin importancia ya que incluso los historiadores más renombrados afirman que Mahoma reanudó el combate cuando creía que la situación le favorecía. Los enviados de Kureish le rogaron (a Mahoma) que acepte solucionar las divergencias para continuar la “tregua”. Por contrapartida, Mahoma ordenó a sus seguidores que no dejasen acercar a los mediadores de Kureish.
El Profesor (israelí) Iosef Guinat (Academic Press, 2006) afirma que el “Acuerdo de Hudaybiya” era un “pacto” por 10 años y por lo tanto no tiene la santidad de una “tregua” la cual no puede violarse de ningún modo. Dr. Mustaffa Abu Suwei de la Universidad de Al-Kuds afirma que los que violaron la tregua fueron los pobladores de Hudaybiya y que Mahoma se vio forzado a salir al combate porque otros violaron dicha “hudna”.
Para la gran mayoría de especialistas, la función de la Hunda (y el “Acuerdo de Hudaybiya” lo fue) cumple la función de permitir que el musulmán mejore su posición para continuar con su Yihad.
Siguiendo este razonamiento, Yasser Arafat pudo haber firmado el Acuerdo de Oslo con Israel… él mismo afirmó que se trataba de una Hudna. Sin duda, de estar políticamente muerto en Túnez, mejoró su posición al ser el Presidente de una Autoridad Palestina que gobernaba desde buena parte de Cisjordania y Gaza, con un ejército propio, tras recibir un Premio Nóbel de la Paz y ser considerado por el mundo occidental como un socio legítimo.
Una “Hudna” puede ser violada. Un compromiso puede ser asumido y, según afirman los sabios, debe ser cumplido “siempre y cuando sirva esto a los intereses del Islam”.
Por lo tanto, si una tregua puede romperse, como lo hizo Mahoma, “si” se puede engañar en el momento de firmar un compromiso. Y entonces, ¿se puede mentir en el Islam?
Sí, se puede mentir. Un engaño o una simulación se conocen en árabe como “Taaqya” o si el musulmán es chiita se conoce como “kitman”. En principio, se trataba del acto de disimular las creencias religiosas propias cuando uno teme por su vida, por las vidas de sus familiares o por la preservación de la fe. Se usaba más a menudo en tiempos de persecución o peligro.
La “Taaqya” no tiene correlato en el cristianismo, pero sí en la Halajá o ley judía, que permite la violación de todas las leyes en caso de persecución, salvo las relativas a la idolatría, el incesto y el asesinato. En estos casos se espera que uno entregue su propia vida antes de cometer esas violaciones de la ley. No existe una prohibición real contra el hecho de pretender abrazar otra religión, a menos que esto suponga una violación de las leyes anteriores
Originariamente, se trataba de una autorización más usada por los chiitas para defenderse de la presión de la mayoría sunita sobre ellos. Para los chiitas, si una persona teme por su vida y puede salvarla mintiendo, debe usar “Taaqya”. Cuando una persona se quiere reconciliar con alguien puede mentir, aunque este uso es opcional. Si la mentira del musulmán causará la muerte de otro fiel, no se puede mentir. Según el erudito chiita Mahoma Husain Jafari Sahiwal, el chiismo no se habría extendido si no fuera para la “Taaqya”. Los sunitas acusan a los chiitas de usar “Taaqya” para fines políticos, es decir, para combatir el liderazgo sunita. O bien, para conspirar contra el sunismo.
La “Taaqya” ha sido sobre explotada para debates políticos cotidianos. Por ejemplo, especialistas como James Woolsey o Michael Rubin, han atacado al gobierno de Irán de usar “Taaqya”, reiteradamente, en la arena internacional. Los iraníes han respondido que los acusadores entienden mal el significado del término y que los políticos de todas las religiones mienten por igual.
Cuando los palestinos en Gaza o en la Autoridad Palestina exclaman que todos los muertos en las operaciones militares contra Israel eran “civiles, niños, mujeres y ancianos” están usando Taaqya. Los periodistas occidentales no se toman el trabajo de constatar tal información, desconociendo el abuso del derecho a mentir tan extendido en el mundo islámico hoy.
La pregunta que deberíamos hacernos en este caso es… si entre sunitas y chiitas se acusan de explotar para debates cotidianos “Taaqya”, y se trata al fin y al cabo de dos ramas dentro del Islam… ¿qué se puede esperar cuándo se refiere al uso de la mentira hacia un no musulmán?
Conclusión
La religión en los países de medio oriente juega un papel fundamental. No se trata de un codex ético y moral, el Islam propone un planteamiento programático en donde cada creyente es un soldado de la causa.
Lo primero que debería hacer Israel y que deberían asumir los israelíes es que si el objetivo de un proceso de paz con los palestinos o con los países árabes vecinos pasa por ver cristalizada una paz según la concepción “judeocristiana” esta no llegará. Simplemente, por una cuestión teológica.
Cuando Majmud Abu Marzuk del Hamás afirma que su movimiento terrorista está dipuesto a “aceptar una hudna con Israel en todo momento que ésta sea conveniente para los intereses del Islam”, nos recuerda la importancia y la relevancia del “Acuerdo de Hudaybiya” o “Hudna con la tribu de Kureish”.
No en vano el actual gobierno de Israel (y el anterior también) exigen que los palestinos y los países árabes declaren que “aceptan a Israel como el estado nacional del pueblo judío”. Aceptar esta premisa es un compromiso en donde se “admitiría” que un territorio no pertenece más al Islam ya que la tierra es legítimamente judía. Y, como ya hemos explicado, para el Islam, ningún territorio sometido al dominio islámico podrá alguna vez ser des-islamizado.
Una declaración con este tipo de reconocimiento sería lo más parecido a una procesión con una bandera blanca tras la hudna… lo más cercano a una declaración de “fin del conflicto”.
Israel y el mundo árabe pueden alcanzar una “hudna” sólida y de larga duración. Una “hudna” que se refuerce con el desarrollo de intereses comunes y con el apoyo de occidente. Pero, teniendo en cuenta el abuso de la “Taaqya” (mentira) en el Islam, en el chiismo en especial (aliados de Hamas, Hezbollah o Irán) Israel no podrá, en ningún caso, abandonar su carrera por conseguir una superioridad militar, económica y cultural que transmita, en todo momento, ante todos los países, que la tregua (hudna) no debe ni conviene ser rota ya que el no-musulmán (Israel) es “un enemigo demasiado duro y fuerte”.
Si… un escenario esperanzador el posible, pero “desde la fuerza”. Y esto, hasta que las fuerzas moderadas en el Islam se impongan.

Fuente: http://hatzadhasheni.com/la-mentira-la-tregua-y-la-paz-en-la-concepcion-islamica-por-gabriel-ben-tasgal/
5 de Agosto 2014
Publicado por primera vez en 2008 en www.guysen.es